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  • 5º Taller nacional del proyecto DEMOCRAT: Propuesta de herramienta de evaluación de competencias de Ciudadanía Democrática Responsable

    Por Alba Molas

    Enmarcado en la idea central de educación para la democracia, el taller ofreció al personal docente un espacio de reflexión y aprendizaje sobre herramientas para evaluar las 4 competencias clave de Ciudadanía Democrática Responsable (CDR), definidas en el DEMOCRAT (participación solidaria, deliberación, juzgar críticamente, y resiliencia democrática)

    El objetivo principal de la sesión era profundizar sobre la implementación de los cuestionarios de evaluación de competencias democráticas en los diferentes niveles educativos.

    La primera reflexión giraba en torno a la necesidad de adaptar los cuestionarios a los diferentes niveles educativos con el fin de hacerlos más accesibles a estudiantes de primaria y a los primeros cursos de la etapa secundaria. Se hizo incidencia en la importancia de adaptar los cuestionarios de evaluación de las CDR a esta etapa educativa, abordando los desafíos de implementación y sugerencias para hacer los instrumentos más accesibles.

    La directora de la escuela rural de primaria Josep Nin de Salomó, presentó su proyecto piloto “Consejo de la Infancia y Adolescencia”, explicando cómo se involucraron los estudiantes proponiendo iniciativas para su municipio, en temas como , por ejemplo , el deporte, civismo y medio ambiente. También explicó cómo adaptaron los cuestionarios al nivel de primaria para hacerlo más práctico y comprensante. Varios docentes compartieron también su experiencia al simplificar el cuestionario original para hacerlo accesible a esta etapa educativa.

     

    Puntos clave del taller: Evaluación y adaptación de los cuestionarios:

    Para la etapa de primaria, se comenta que los cuestionarios no deberían enviarse directamente al alumnado, sino que habría que administrarlos con supervisión directa del profesorado, con el fin de apoyar y que se puedan trabajar en profundidad. También se señala la necesidad de hacer adaptaciones más visuales y de lenguaje para alinear mejor el contenido con las capacidades específicas de los y las estudiantes de primaria.

    En este sentido, la inclusión de elementos visuales en los cuestionarios se considera importante para ayudar a los y las estudiantes a comprender mejor los conceptos, especialmente en centros con un alto porcentaje de alumnado con necesidades educativas especiales. Se menciona una página llamada ARASAAC con pictogramas para resumir acciones relacionadas con la escuela y la comida, lo que resulta útil para niños con trastornos de atención o dificultades de lectura. Algún docente expresó su preferencia por mantener un marco genérico que permita al profesorado adaptar el trabajo previo según sus necesidades específicas, aunque reconoció la importancia de ofrecer opciones visuales adicionales.

    En cuanto a las herramientas digitales en el aula, los cuestionarios en formato Google aunque se consideran más ágiles que el formato en papel, en el caso de estudiantes de la primera etapa de la ESO resultan demasiado complejas y se ve necesario adaptarlos con ejemplos concretos y respuestas más cortas, sobre todo para estudiantes de primer y segundo curso de la ESO. En cuanto a estudiantes de tercero y cuarto de la ESO el cuestionario se considera adecuado a su nivel.

    En opinión de algún docente, se podría crear tres niveles de propuestas con diferentes grados de adaptación para facilitar la aplicación por parte de los y las docentes, dada la limitada disponibilidad de tiempo para la coordinación. Otro docente expresa que los instrumentos proporcionados son adecuados y que, en todo caso, la adaptación debería ser responsabilidad de cada grupo de profesores y profesoras, según sus metodologías y proyectos específicos.

    Se valora también la posibilidad  de que se compartan las adaptaciones realizadas en diferentes centros y que se mantengan los cuatro ejes fundamentales  de competencia cuando se desarrollen proyectos. En este sentido, el equipo del DEMOCRAT explica que la caja de herramientas está diseñada justamente para el intercambio de experiencias entre escuelas y profesorado, y que incluye funciones para evaluar tanto el éxito de los proyectos como las competencias democráticas de los estudiantes. Algunos participantes manifestaron que la evaluación debería ser formativa y continua, incluyendo una evaluación inicial, intermedia y final, y algunos docentes sugirieron realizar evaluaciones a mitad del curso para medir el progreso.

    Asimismo se propuso, que la herramienta de evaluación de competencias democráticas se incluyera en la programación general anual de los centros educativos y fuera utilizada durante todo el curso para  medir el progreso de los estudiantes. También se mencionó que las tutorías son un espacio adecuado para evaluar estas competencias y se subraya que el impacto es mayor cuando el centro y el equipo directivo apoyan el proyecto. Se puso énfasis en el Servicio Comunitario como buena herramienta para valorar si se han adquirido las competencias CDR y también se puso en valor, la autoevaluación y coevaluación del alumnado para medir el desarrollo de estas competencias.

    Finalmente, se explicó el progreso del proyecto DEMOCRAT implementado también en seis países europeos (Alemania, Finlandia, Estonia, Irlanda, Polonia, España) con 34 proyectos piloto en total, con  respecto al desarrollo de las cuatro competencias clave y las herramientas de evaluación correspondientes.

    Para compartir las experiencias y los aprendizajes conseguidos se invitó a los y las participantes a la conferencia final del proyecto DEMOCRAT programada para los días 20 y 21 de noviembre de 2025, que incluye la presentación de tres proyectos: DEMOCRAT, la AECED (enfocado en el aprendizaje corporal) y el Critical ChangeLab (enfocado en la enseñanza artística y el aprendizaje democrático). Este evento, constará de sesiones académicas y paralelas, y se presentarán los proyectos pilotos de las escuelas que participan en DEMOCRAT.

  • Cuarto taller nacional del proyecto Democrat: Presentación de herramientas de evaluación de Competencias de Ciudadanía Democrática Responsable

    Por Alba Molas

    Impartido por el equipo Democrat en colaboración con el IDP (Instituto de Desarrollo Profesional), el dia 26 de noviembre de 2024 se realizó, en formato telemático, el segundo taller de formación. El taller, que iba dirigido al profesorado interesado en Educación Cívica y Educación para la democracia (primaria y secundaria), contó con la asistencia de 22 personas (de Cataluña, España y Latinoamérica), procedentes de centros educativos de primaria, secundaria, universidades y asociaciones educativas.

    Los objetivos del taller eran, por un lado, presentar las herramientas para evaluar el desempeño del alumnado en las cuatro áreas clave de competencias de la Ciudadanía Democrática Responsable descritas en el proyecto Democrat: participación solidaria, deliberación, juicio y pensamiento crítico y resiliencia democrática (Gráfico 1). Y, especialmente, fomentar el debate entre los y las participantes e intercambiar opiniones acerca de las herramientas presentadas.

    Se destacó la importancia de la participación de los centros educativos para el proyecto Democrat. Las escuelas son fundamentales para trabajar nuevos enfoques de educación para la democracia. Actualmente, hay más de 30 escuelas que están colaborando con el proyecto entre todos los países del consorcio. En España, concretamente, participan siete centros educativos de Cataluña, una escuela de la Comunidad Valenciana y otro centro educativo de Madrid.

    Estos encuentros ofrecen la posibilidad de compartir ideas, experiencias y metodologías utilizadas en el aula. En esta ocasión, se puso el foco en analizar y comentar las herramientas de Evaluación de competencias CDR (véase Gráfico 2) y cómo se pueden afinar y adaptar a los distintos niveles escolares.

    Las herramientas de Evaluación de competencias CDR se basan en dos cuestionarios:

    1. Herramienta de evaluación del profesorado: Esta parte está diseñada para ayudar a las y los educadores a evaluar las competencias de CDR del alumnado a nivel de clase o grupo, y, opcionalmente, a nivel individual.
    2. Herramienta de autoevaluación del estudiante: Esta sección proporciona a las y los estudiantes una herramienta de autoevaluación para evaluar sus niveles de competencia.

    Estas herramientas no son definitivas, están en progreso constante y se van adaptando y modificando a través del diálogo y la colaboración con la comunidad educativa. La experiencia y las opiniones del profesorado son necesarias para desarrollar y afinar la metodología de evaluación y valorar su eficacia para conseguir los resultados deseados.

    Si hay sugerencias de mejora o simplificación se abre el abanico de las propuestas que se pueden facilitar a la comunidad educativa, porque el objetivo es que esta herramienta sea flexible y adaptable a las escuelas y que sirva realmente para medir su progreso en la transmisión de las competencias.

    El taller combinó exposiciones teóricas con dinámicas grupales. Los participantes trabajaron separados en dos grupos: un grupo de educación primaria y otro de educación secundaria, para valorar y comentar la metodología y las herramientas presentadas.

    En este sentido y, siguiendo con la estrategia de cocreación del proyecto Democrat, se invitó a los y las participantes a expresar sus opiniones acerca de los cuestionarios, formulando preguntas sobre: “La utilidad de la herramienta de evaluación de las competencias para el alumnado”, “Problemas y obstáculos para implementar la herramienta de evaluación de competencias” o “El papel del alumnado en la autoevaluación de sus propias competencias”.

    De la puesta en común del trabajo en grupos, se desprende que la evaluación de las competencias democráticas del alumnado no es sencilla. Implica enfoques diferentes, especialmente en cuanto al contenido y la forma de llevar a cabo la evaluación y el nivel educativo al que se evalúa.

    Valoración de la herramienta del grupo de nivel de primaria

    La herramienta de evaluación presentada por Democrat se considera demasiado extensa y bastante compleja para el alumnado de primaria. Por ello, se ve necesario simplificar y adaptar el cuestionario a dicho nivel. Se puso como ejemplo la propuesta de una escuela de infantil y primaria adaptada a su alumnado.

    Sobre esta propuesta surgen comentarios en relación con el diseño de los cuestionarios y la importancia de la visualización. Utilizar símbolos (por ejemplo, caras) puede condicionar las respuestas. Los colores pueden dificultar el identificarse con las emociones. Una idea interesante que surge es implicar al alumnado en la elaboración del cuestionario, dialogar y reflexionar sobre sus necesidades.

    Se resalta que los cuestionarios, además de ser una herramienta de evaluación, pueden ser útiles como herramienta de trabajo dentro del aula para discutir temas relacionados con la democracia. Se considera una herramienta ambivalente en cuanto a que tiene la capacidad para recoger datos, pero también para fomentar la reflexión entre el alumnado.  Se trata de una herramienta flexible que, como una fotografía, muestra la situación del alumnado en un momento determinado; es un punto de partida, solo una pequeña parte de toda la evaluación.

    Además, algunas voces opinan que para valorar realmente las intervenciones que realizan en sus escuelas es necesario tener en cuenta la opinión de entidades que colaboran con ellas o, por ejemplo, hacer cuestionarios de satisfacción de las familias. Esto abre un abanico de posibles herramientas de evaluación adaptadas a la temática que trabaja cada centro educativo. Aunque para comparar las diferentes intervenciones entre todas las escuelas se necesita una cierta homogeneidad en cuanto a dichas herramientas.

     

    Valoración de la herramienta del grupo de secundaria

    El análisis de la herramienta se centró en distintas cuestiones. Por una parte, se considera que el planteamiento de los niveles de competencia es demasiado secuencial, del nivel más bajo al nivel más alto y se propone desordenar las opciones para evitar respuestas automáticas, sabiendo que la última opción es la mejor. Por otra, se sugirió utilizar un vocabulario más cercano al alumnado.

    Una aportación común con el grupo de primaria fue considerar que la propia herramienta de evaluación puede ser parte del proceso de aprendizaje; preguntando al alumnado por su opinión, y sugerencias de mejora. Siendo así que el propio grupo objetivo se convierte a su vez en codiseñador de las herramientas de evaluación.

    Una propuesta alternativa o complementaria a los cuestionarios, sugirió, como herramienta de aprendizaje, realizar una consulta que contenga todas las cuestiones que se quieren tratar, para generar algo que sea colectivo en grupo, y no tan individual.

     

    Principales conclusiones del taller

    De la puesta en común del trabajo en grupos, se desprende que la evaluación de las competencias democráticas del alumnado no es sencilla. Implica enfoques diferentes, especialmente en cuanto al contenido y la forma de llevar a cabo la evaluación y al nivel educativo al que se evalúa.

    Una primera conclusión del grupo de primaria es la necesidad de simplificar y adaptar el cuestionario al alumnado de primaria y centrar las preguntas, en la medida de lo posible, en el proyecto que lleva a cabo cada centro educativo. Asimismo, la visualización es importante para que el alumnado se sienta identificado y, por otro lado, el lenguaje debería ser sencillo y adaptado a las características del alumnado.

    Desde el grupo de secundaria, se propone desordenar las opciones y niveles de respuesta del cuestionario para evitar respuestas automáticas y favorecer la reflexión del alumnado.

    También, se propone implicar al alumnado y a las familias en la elaboración del cuestionario para facilitar el diálogo y la reflexión, haciéndolos codiseñadores de las herramientas de evaluación. Esto permitiría evaluar el nivel de complejidad y la familiaridad con el lenguaje de la herramienta.

    Una idea que destaca entre los distintos grupos es considerar el cuestionario en sí mismo como una herramienta de aprendizaje y discusión con el alumnado sobre la democracia que se trabaja y evoluciona a lo largo de la intervención. Esto plantea la cuestión de la flexibilidad de la herramienta, que puede cambiar y progresar constantemente. Sin embargo, es necesaria cierta homogeneidad del cuestionario para hacer una comparativa de las intervenciones de las diferentes escuelas que participan en el proyecto.

    Además de este, algunas escuelas plantean la necesidad de realizar evaluaciones complementarias, por ejemplo, a las familias y entidades que colaboran en su proyecto local, para valorar el funcionamiento real de las intervenciones. Sin duda, este trabajo que realizan estas escuelas sería muy beneficioso para el proyecto Democrat y la caja de herramientas final.

    Una aportación al debate fue la idea de que, como en las democracias participativas, se debe tender a la evaluación conjunta, grupal. Un ejemplo sería realizar una consulta colectiva en lugar de los cuestionarios, que son más individuales. Teniendo en mente que las competencias hay que evaluarlas, pensar más en términos de colaboración.