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  • Laboratorios escolares

     

    Por equipo DEMOCRAT de la Hochschule Düsseldorf – University of Applied Sciences

     

    Los Laboratorios escolares (School-Labs) ofrecen un formato práctico y práctico para integrar Educación para la Democracia en los horarios escolares tan ocupados.

    Los horarios escolares están llenos y planificados con antelación: ¿cómo podemos encajar EfD ¿Está contenida en el horario? ¡Con laboratorios escolares!

    Este artículo contiene una explicación de…

    • ¿Qué tipo de proyecto es un laboratorio escolar?
    • cómo está configurado (basado en un ejemplo) y
    • qué condiciones son necesarias para ello.

    Laboratorio escolar – ¿qué es?

    Los laboratorios escolares son proyectos cortos que permiten la implicación práctica y métodos “prácticos” en un determinado tema especializado. La duración puede ir desde un día hasta varios días, hasta una semana de proyectos de laboratorio escolar. Depende de cuánto tiempo se les permita ausencia a los estudiantes de sus clases habituales. Los laboratorios escolares ofrecen grandes oportunidades para que los estudiantes salgan de las rutinas habituales y experimenten algo nuevo. El núcleo del formato de laboratorio es permitir espacio para experimentar cosas. Alumnos y estudiantes pueden averiguar las cosas por sí mismos en lugar de que les digan cómo son las cosas.

    ¿Cómo montar un laboratorio escolar? Un ejemplo

    En primer lugar, debe haber un tema en una idea y un socio interesado en llevarlo a cabo como un enfoque participativo, para que el desarrollo del laboratorio escolar pueda adaptarse al grupo y a sus necesidades (edad, idioma, conocimientos y tamaño del grupo). En este ejemplo de Educación para la Democracia, se buscó una oferta de laboratorio escolar con un marco de duración de un día para estudiantes de 14 a 17 años. Las competencias de deliberación y resiliencia democrática están en el foco de este proyecto.

    Un equipo de educadores discutirá un esquema general del laboratorio escolar y su variedad de temas, y los métodos didácticos se ajustarán al rango de edad. Luego habrá pre-pruebas como primer paso. Se probará el material del laboratorio escolar y se añadirán más ideas. ¿Cómo puede ser eso en cuanto a contenido?

    El ejemplo de un laboratorio escolar que ya se ha probado servirá ahora para dar una impresión más detallada de cómo montar un proyecto así:

    El programa “Fundando una nueva sociedad” es una combinación de juegos de simulación y pedagogía teatral; los participantes pasan por fases plenarias y en grupos pequeños en las que aplican habilidades democráticas. En la sesión plenaria, cada participante se posiciona por su nombre y un movimiento característico.  En los juegos en círculo, los participantes aprenden sobre las similitudes y diferencias dentro del grupo. En la primera fase de grupos pequeños, los participantes acuerdan un principio de toma de decisiones (mayoría/consenso). Definen los tres valores más importantes en su nueva sociedad.

    La selección de cartas de recursos crea una situación socioeconómica específica. Cada grupo desarrolla un tableau que representa a la sociedad con sus valores y posibilidades. Tras presentar estas sociedades en una sesión plenaria, se extraen cartas de acción para enfrentar a cada sociedad a una situación desafiante específica, como una pandemia, amenazas de un estado vecino o una fuente de energía ilimitada y sostenible, etc. Utilizando sus recursos y debatiendo sus valores, los participantes en sus pequeños grupos crean otro cuadro que expresa el conflicto social.

    En la sesión plenaria se presenta una conferencia internacional basada en la solidaridad, situaciones sociales específicas y se desarrollan soluciones alternativas y cursos de acción utilizando elementos del teatro foro. Tras la parte activa, los participantes reflexionan sobre el proceso. Sus experiencias se clasifican según los aspectos de facilidad y resistencia en función de las habilidades democráticas de participación, juicio, deliberación y resiliencia democrática basadas en la solidaridad.

    Además de este contenido y considerando sus temas relacionados, también deben tenerse en cuenta los aspectos organizativos. Ningún proyecto puede llevarse a cabo sin que algunas personas se sientan responsables, creando las condiciones y el ambiente adecuados para que se lleve a cabo. Esto se analizará en el siguiente pasaje.

    Las condiciones favorables

    ¿Qué condiciones lo hacen más difícil y cuáles son necesarias para montar un laboratorio escolar?

    Los estudios del proyecto DEMOCRAT han demostrado que existen ciertos factores que dificultan y acogen a la hora de realizar los laboratorios escolares de forma práctica. Algunos de ellos se listarán aquí para ofrecer una visión general de lo que debe considerarse al comenzar un proyecto de laboratorio escolar:

    •  Horario escolar estricto: los horarios estrictos con contenido obligatorio dificultan añadir contenido nuevo al currículo habitual.
    • Falta de tiempo de profesores/educadores: los profesionales ya están muy ocupados y estresados por todas las tareas que tienen, por lo que es difícil convencerles incluso de hacer cosas adicionales como un nuevo proyecto. Aunque piensan en EfD como algo importante, no todo el mundo consigue encontrar un hueco.
    • Dependencia del director de escuela: Solo si el director está convencido o puede ser convencido, el proyecto puede llevarse a cabo y conseguir tiempo libre. El tema de una “asignación” puede hacer que sea mucho más difícil y prolongado planificarla. Siempre existe esta dependencia de los demás.
    • Fin de curso: nuevo trimestre, nuevos estudiantes o una nueva constelación de grupos puede complicarlo
    • Cooperación: si hay demasiados socios involucrados, puede complicarse y crear una sobrecarga de planificación debido a la gran necesidad de comunicación.
    • Responsabilidad de una persona: si solo hay una persona para organizar todo, no hay respaldo y esa persona requiere un gran esfuerzo. Tiene sentido trabajar en tándem.

    Factores acolledores, que facilitan su implementación

    • Personas motivadas al mando: Si las personas se comprometen voluntariamente a implementar proyectos, el éxito es mucho mayor.
    • Participantes motivados: Si los niños o estudiantes deciden formar parte del proyecto, ponen más esfuerzo en él (si es posible, siempre debería haber opción entre diferentes proyectos)
    • Contactos existentes: Si existe una buena relación entre socios/organizaciones de la red y colegas, es muy útil para facilitar la comunicación y para sacar adelante proyectos
    • Proyectos entre pares: hay más sostenibilidad en un proyecto si el conocimiento puede compartirse entre diferentes generaciones y transmitirse de los estudiantes a otros estudiantes
    • Co-Creación: terceros lugares: conectar con los socios locales de la región es útil. Los estudiantes pueden conocer a otras personas además de sus profesores o docentes y conocer nuevos lugares. Esto convierte la experiencia en una experiencia diferente y es importante ampliar el horizonte y ver a otros ‘Lebenswelt’.
    • Participación: si se pide a los estudiantes que aporten sus propios temas, están deseando unirse y trabajar con más entusiasmo.
  • Haciendo memoria: Todo lo que he aprendido a lo largo de este intenso curso con el alumnado de secundaria

     

    Por María Esther Gutiérrez Expósito

     

    Cerramos un nuevo curso. Es momento de hacer memoria. Son muchos cursos ya, muchos viajes ¿Qué ha hecho que este sea tan especial, tan memorable? Sin duda, todo lo vivido en el aula ¡Cuántas veces nos hemos repetido: “Esto que sucede en nuestro mundo se aprende en la escuela…”!

    Hemos vivido cómo el ruido y la tensión bajan cuando todos saben que hay momento para que se escuchen todas las voces, cuando se abren espacios para el diálogo (esto es literal, porque hacemos hueco en el centro del aula empujando todo el mobiliario hacia los extremos) y nos sentamos en círculo, como en las tribus ancestrales alrededor del fuego, y vamos hablando mientras cuidamos por turnos de una pequeña planta que va pasando de mano en mano y de voz en voz. Es relato de vida.

    Nos hemos dado la oportunidad de preguntarnos sobre los retos y desafíos del mundo actual: ¿Qué nos parece? ¿Cómo lo vemos? ¿Cómo podríamos mejorar esta situación? ¿Qué está en nuestras manos hacer?

    Hemos analizado nuestro progreso, nuestras iniciativas, poniéndolas en valor: tres estrellas-para lo que mejor hemos realizado-, tres semillas -porque algunas se quedaron en proyecto, pero queremos darles continuidad-, un deseo -un nuevo proyecto a emprender-

    Ha habido tiempo para entender que de todos y con todas podemos aprender, incluso con el que acaba de asomar por nuestra clase ¡es tanta la escuela de vida que guarda en su mochila! La mejor de las acogidas es hacer y construir juntos. Podemos danzar juntos, hablar de un libro que estamos leyendo, y que nos acerca a sueños de otros tiempos que son los nuestros, interpretar piezas de música, versionar obras de arte y con todas ellas, montar nuestra propia exposición. Todos y cada uno de nosotros, somos una obra maestra. Nuestra escuela se hace escuela de los vínculos.

    Tenemos derecho a participar…a veces las instituciones nos resultan lejanas. Por nuestras clases han pasado personas que trabajan desde ellas por abrir procesos de paz, garantizar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y avanzar en el cumplimiento de los Derechos Humanos: Acercar las instituciones, visibilizar los espacios de participación con los que contamos, conocer ejemplos de activistas que a lo largo de la historia y desde sus territorios tejen el bien común.

    Tenemos derecho a saber, a estar bien informados. ¡Qué necesario estar atentos y centrados en los retos y desafíos clave! ¡Qué importante escudriñar las fuentes de información! Vivir muy conscientes

    Nos hemos cuidado. Sabemos de la importancia y necesidad de saludarnos, reconocernos, preguntarnos, agradecernos y abrazarnos. Cuidarnos, cuidar de los otros y de los espacios por los que transitamos y visibilizar nuestra deuda de cuidados.

    Y así, entrelazados, armando vínculos, sabemos que será más fácil vivir en emergencia e incertidumbre con la responsabilidad de dar respuesta a la realidad que nos interpela. A implicarse, como a tantas otras cosas, se aprende en la escuela.

    “He venido a pedir disculpas…” ¡Qué diferente transcurriría nuestra historia que es parte de la gran Historia desde este ejercicio de reconocimiento de lo que no estuvo acertado! Aprender a comunicar lo que pensamos, sentimos, hacemos y somos. Aprender a reconocer nuestras emociones. La vida y las persona en el centro de nuestra atención.

    Nos llevamos tres claves a modo de rúbrica final para tomar decisiones ¿Me dejo alguien fuera? Eso ¿se sostendrá en el tiempo? ¿tiene en cuenta a los que todavía no están, pero vendrán y estoy decidiendo por ellos? ¿Qué impacto global, además del local que ya veo, tendrá?

    Todo esto se aprende en la escuela. De la ciudadanía a la ciudadanía, hacia el bien común.

     

     

  • VEU i BOT! (SPITEC)

    Por DEMOCRAT

    El proyecto VEU y BOT! (SPITEC) con título original Student participation as an integrated tool in emergency contexts (SPITEC)– es una intervención liderada por la aFFaC con el apoyo de la Comisión Europea (UE) en el programa CERV-2021-CHILD, con la colaboración de Eduxarxa, del Consejo Nacional de la Juventud de Cataluña (CNJC), el Consejo Nacional de los Niños y Adolescentes de Cataluña (CNIAC) y el Departamento de Educación.

    El objetivo del proyecto es incorporar procesos de participación infantil y adolescente a las aulas de los centros educativos de Cataluña mediante metodologías educativas activas contribuyendo a consolidar la confianza del alumnado y fortalecer valores fundamentales de una sociedad democrática como la responsabilidad, el espíritu crítico y el respeto por los y las demás. En el marco de este proyecto, se han implementado diversos mecanismos de aula y de centro para potenciar la participación de los niños y adolescentes. El resultado de esta experiencia son un conjunto de estrategias y elementos de reflexión que pueden ser de utilidad para otros centros educativos que quieran promover la participación de su alumnado.

    El proyecto se ha llevado a cabo en ocho centros educativos de educación infantil (2º ciclo), primaria y secundaria durante los cursos 2022-2023 y 2023-2024 de diversos territorios de Cataluña. Los 8 centros educativos públicos que han formado parte del proyecto son heterogéneos y tienen diferentes contextos (entorno urbano, suburbano o rural, alta complejidad, escuelas, institutos, institutos-escuelas, etc.) y han sido seleccionados en función de esta diversidad para ser sensibles a los matices que puede ofrecer cada situación.

    El pasado 18 de junio presentaron el proyecto en nuestras Democracy Talks . Podéis consultar algunos de los vídeos que han realizado en nuestro Ágora TV. 

     

    Si queréis saber más consulte el siguiente enlace

  • La participación de las familias en la escuela. Extracto de la entrevista con la AFA Itaca

    Por equipo DEMOCRAT y AFA Itaca

     

    Partimos de que la democracia es un derecho y un deber de todas las personas en las sociedades democráticas, que las escuelas son espacios de experiencia y de igualdad, donde se puede practicar la democracia cada día, implicando a todos los miembros de la comunidad educativa, niños, docentes, familias y la sociedad. La participación de las AFA en las escuelas se basa en el diálogo y en la colaboración con los diversos sectores de la comunidad educativa, compartiendo la responsabilidad en educación y haciendo posible la participación de niños y jóvenes en actividades que van más allá de la escuela, actuando como agente conector con el proyecto educativo del territorio.

    En esta entrada de blog compartimos un extracto de la entrevista que realizaron el pasado mes de abril con dos miembros de la AFA (Asociación de familias) de la escuela ITACA de Manresa, una escuela pública de Educación Infantil y Primaria, de dos líneas. Con una diversidad de perfiles de familias y diversidad lingüística, la AFA participa en la comunidad educativa desde diversos espacios y tiempos de dedicación.

    En esta entrevista nos explican su experiencia de participación democrática en la comunidad educativa de la escuela, los retos y los obstáculos, y la implicación de las familias en la escuela.

    ¿Cómo funciona la AFA? ¿Cómo participan las familias?

    La escuela comenzó hace 17 años como un proyecto diferente de otras escuelas de Manresa, con una gran implicación de las familias en el funcionamiento del centro. La participación ha ido variando en los últimos años, la población del barrio es muy coherente con la diversidad que hay en la misma escuela, mucha gente de fuera ha buscado esta escuela para el proyecto, ha sido un proceso de cambios y refleja la diversidad de familias que hay en el barrio.

    Una peculiaridad de nuestra escuela es que hay muchas comisiones mixtas que están formadas por familias, equipo docente y personal de servicios. Esto tiene ventajas e inconvenientes. En los últimos años la participación ha ido variando, la población del barrio es muy coherente con la diversidad que hay en la misma escuela, mucha gente de fuera ha buscado esta escuela para el proyecto, ha sido un proceso de cambios y refleja la diversidad de familias que hay en el barrio.

    La AFA, es una asociación muy viva y pasajera, cuesta hacer la renovación cuando marchan personas referentes. Hay mucho movimiento de familias y de maneras de funcionar, según la dedicación que puede dar cada uno. La escuela es diversa pero las personas que formamos parte de la AFA, no es tan diversa como es la escuela. No hay representación de todas las diferencias culturales y quizás las familias más desfavorecidas no están tan representadas, también porque están dedicando un tiempo de su vida y tienen que conciliar con el trabajo, la familia…

    Por otro lado, dentro de la AFA, hay muchas maneras de participar, las personas que están en la junta dedican más tiempo que las personas que son un enlace o delegadas de la clase, o la que hace una ayuda puntual. Hay esa gran frase de que “siempre somos los mismos” que impregna un cierto pesimismo y que es común a todas las asociaciones, pero la escuela nosotros la reivindicamos con llave optimista que quiere decir ponerse por delante y timbrar del carro, de los proyectos, de encontrar los encajes con la escuela, con los y las maestras.

    La gente participa mucho en las actividades extraescolares de la escuela y también es un elemento cohesionador, pero hace falta dar un paso más e implicarse.  Las fiestas, las charlas, tienen muy buen resultado. También hacemos una asamblea en la que somos 4 gatos, pero hay que pensar en qué tipo de participación esperamos y, a veces, no es lo que tenemos.

    ¿Se promueve la participación de las familias en proyectos educativos comunitarios como los planes educativos de entorno, el proyecto educativo de ciudad? ¿La aportación de las familias a la escuela se limita a la provisión de servicios y promoción de actividades extraescolares?

    Es un gran tema en nuestra escuela, es complicado. Hay como unos acordes claros de participación, hay una estructura que permite la participación de las familias , pero con ciertos temas a veces nos sentimos un poco como que nos cortan las alas. Existe esta visión de que las familias nos metimos demasiado donde no nos pedían. Muchos padres y madres de la escuela también somos maestros, y se vive con este doble juego porque la escuela marca donde se puede participar, eso ha provocado conflictos y ha frustrado algunas iniciativas en las escuelas, es algo que no está del todo resuelto.

    La participación de las familias es muy importante desde el momento en que entran en las escuelas. Las familias también ayudan en actividades en el aula, nos piden las especialidades o habilidades que tenemos para que cuando salen proyectos en que los niños y las niñas tienen interés, podamos ir a la escuela a muestra el saber que tenga la persona. Por lo tanto la escuela tiene una visión de que las familias somos importantes y nos reclama

    La participación de las familias va disminuyendo conforme los niños se hacen mayores, nos alejamos un poco de la escuela y no participamos tanto.

    Pero a veces el cariño de la familia quizás es crear esta situación de aprendizaje, desde nuestra visión o lo que nos gustaría de nuestra escuela, y aquí el proyecto educativo nos para y nos dice que por aquí no. Al estar en la comisión educativa tenía expectativas de saber cómo es proyecto educativo, poder dar la opinión, pensar temas de la escuela, aportar el granito de arena, incidir… Pero realmente no es así, nos dicen que esta comisión es para hacer charlas y hacer divulgación a las familias , pero lo que es el proyecto educativo no nos podemos poner. Entiendo las dos partes: las familias que se sienten despreciadas, pero al mismo tiempo también me da seguridad de que la escuela marque los límites de participación. Hay que entender, si está bien explicado, que hay un tope de participación de las familias, pero por otro lado son muy bien recibidas. Tenemos que aprender a encajar y situarnos en el lugar donde nos piden .

    ¿Qué canales de participación tienen las familias en la escuela? ¿Qué tipo de estructuras de participación hay que vaya más allá de la escuela, que se extienda también al territorio?

    Los caminos escolares, es un ámbito donde se ha hecho más trabajo, es de las comisiones más potentes de la AFFA, también está la directora implicada, es la comisión de movilidad , que ha trabajado para facilitar el acceso del alumnado a la escuela. Es una comisión muy bien conectada con el ayuntamiento y también participan algunas familias, por lo tanto es un trabajo a tres bandas, que facilita mucho. Tienen una dinámica muy autónoma, de hecho casi todas las comisiones la tienen, y una capacidad de decisión más allá de la asamblea de la AFA. En cuanto al consejo escolar también hay participación de las familias, hay un representante de la junta de la AFA y dos o tres representantes de las familias que entran por vocación. Es el máximo órgano de decisión de la escuela, es un órgano muy formal. Algunos temas concretos que quizás son urgentes y no se trabajan en este consejo, entonces buscamos otros canales . Tenemos una reunión mensual con la dirección para resolver temas urgentes.

    La comisión de movilidad se ha implicado mucho en el tema de los caminos escolares, y ya hace tiempo que tenemos monitores para hacer el acompañamiento a la escuela de los niños y las niñas y ahora el ayuntamiento ha cogido este proyecto junto con otras escuelas que hacían cosas similares. Es muy importante que las familias se muevan para trabajar estos temas y se generan cosas muy machas.

    También se pueden implicar mucho en el funcionamiento de los comedores y hacen encuestas de satisfacción a las familias para pedir su opinión. Las evaluaciones que se hacen sobre este tema son muy positivas. También está la comisión solidaria que recoge fondos para poder incluir a todos los niños y niñas, y dar las mismas oportunidades.

    ¿Cómo pueden colaborar las familias con los centros educativos para fomentar los valores democráticos? ¿Es necesaria también la formación de las familias en educación para la democracia?

    Desde la escuela, en cuanto a iniciativas más de formación, el interés va más dirigido a temas de crianza, charlas, es donde la gente responde. Esta visión más global de participación más democrática con proyectos que tienen una mirada mucho más amplia cuesta mucho. Es sintomático el tema de la charla o cuál es el ponente y la gente que se apunta, qué perfil tiene. Vamos a hacer una formación sobre participación con la AFFaC y el ayuntamiento. Y cuando estás en estas charlas te das cuenta de que son importantes estos espacios de reflexión y ver dónde estamos, como una fotografía más global de nuestra escuela, qué colectivos participan y cuáles no y porqué no, pero dar el paso a hacer formación para encontrar soluciones a eso es más complicado. Las cosas que son de implicación a más largo plazo cuestan más. Vamos muy al día y esta parte más reflexiva relacionada con estos temas más globales, democracia , ciudadanía …. costen.

     

    Las situaciones de aprendizaje en las que pueden participar las familias en la escuela son más como agentes pasivos, desde una charla o reuniones que hacen los y las maestras sobre que pensamos sobre la educación, pero no me siento interpelada a debatir cómo está algún tema en concreto. Pero este trabajo quizás se hace más en el Consejo Escolar, porque allí se tratan temas, como el de la diversidad, y si que se plantearon varias sesiones para pensar entre todos qué problemas tenemos de no participación de algunos colectivos, y cómo podemos solucionarlo.

    ¿Dispones de espacios de encuentro para el debate y la reflexión con la comunidad educativa?

    Una vez al año hay un encuentro de la comunidad educativa de maestros, personal no docente, representantes de familias pero no sé si allí se genera debate o está todo muy estructurado. Es un encuentro que se promueve y se organiza desde la escuela y se invita a las laborables, el conserje, administración… y es interesante para hacer una foto de toda la familia que es una escuela, también se hace alguna actividad de reflexión.

    ¿Es importante la participación de las familias en los procesos escolares y en el funcionamiento del centro?

    Las familias funcionamos mejor cuando la participación quiere decir acción, cuando se vivencia, más que ir a apuntarme a una formación con unos expertos sobre que es la participación. Es mejor la experiencia que tengo y practico en la escuela, sentirme partícipe y aportar mi grano de arena a una mini sociedad que es la escuela y que tiene una repercusión en el bienestar o en el aprendizaje o el entorno de nuestros hijos. Hay familias que a su llegada aquí, donde empiezan a entender cómo funcionamos en el país, el pueblo… es en la escuela, la primera conexión con la sociedad está en la escuela, y eso es el poder que tienen las escuelas, y eso nos lleva a una visión más global de la escuela más de comunidad.

    Es importante que las familias nos sintamos reconocidas y que nuestro trabajo tenga resultados tangibles.