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  • Los Consejos Ciudadanos Infantiles

    Los Consejos Ciudadanos Infantiles

    Por Xavier Vallejo López

    ¿Cómo trabajamos los valores democráticos y la educación para la ciudadanía? Hay varias opciones, pero una que tiene mucha importancia y que puede replicarse fácilmente en cualquier territorio es la organización de los Consejos Ciudadanos Infantiles.

    ¿Qué es un Consejo Ciudadano Infantil?

    El Consejo Ciudadano Infantil es un órgano de participación que permite a las niñas y los niños expresar sus opiniones, preocupaciones y propuestas para mejorar su ciudad. Este consejo está formado por un grupo seleccionado de niños y niñas (por ejemplo, entre varias escuelas de una ciudad) para representar los intereses de los menores de la ciudad en cuestión.

    ¿Qué funciones principales adoptan?

    • Facilitan la participación democrática de las niñas y niños en la vida comunitaria, fomentando valores como la responsabilidad, la solidaridad y el respeto.
    • Promueven los derechos de los niños y niñas y la mejora de la calidad de vida, trabajando de forma colaborativa y reforzando las habilidades sociales y comunicativas.
    • Identifican problemas y proponen soluciones para conseguir una sociedad más justa e igualitaria.

    ¿Cómo se organizan?

    Los miembros del Consejo Ciudadano Infantil organizan reuniones regulares para debatir cuestiones importantes para la comunidad infantil. En estos encuentros, se abordan temas como el deporte y el ocio, la cultura, la educación, la salud o el entorno urbano, entre otros. En muchas ocasiones, estas reuniones se realizan en un pleno ordinario de los ayuntamientos. Es muy importante que las administraciones locales también participen en el consejo, recogiendo las propuestas y ejecutando las soluciones favorables para la ciudadanía.

    No solo se organizan reuniones, sino que también pueden participar en proyectos y campañas de sensibilización. Por ejemplo, una acción válida consistiría en organizar eventos y actividades, ya sea para reunir fondos para una buena causa o para concienciar a la ciudadanía sobre las problemáticas actuales.

    Un ejemplo de Consejo Ciudadano Infantil:

    Cada territorio puede tener uno o más de un consejo, pero, por poner un ejemplo cercano, hablaré del de la ciudad de Figueras, capital del Alto Ampurdán:

    • Fue constituido el 4 de diciembre de 2014.
    • Está formado por 42 alumnos de 5º y 6º de primaria y de 1º y 2º de ESO de diferentes centros educativos de la ciudad.
    • Son representantes que recogen las demandas y se las presentan al Ayuntamiento, que da respuesta escrita.
    • El consejo se reúne tres veces al año y se hacen dos plenos anuales (uno para nombrar a los consejeros y otro para exponer el trabajo realizado durante el mandato).
    • Cada año se renueva el 50% de los miembros del consejo.
    • Sitio web con más información: https://ccifigueres.wixsite.com/ccif
  • Claves para una educación democrática

    Claves para una educación democrática

    Por Eva Gaudes Clarasó

    En primer lugar, me presento: soy profesora de Historia en el Instituto de Educación Secundaria Montserrat Roig de la ciudad de Tarrasa. Doy clases de Historia del Arte, de Historia del Mundo Contemporáneo y de la optativa Ciudadanía, Política y Derecho a alumnos de 16 y 17 años.

    Mi lema es “pensar globalmente y actuar localmente”. El objetivo es amar la diversidad para promover la igualdad, por ello, es necesario descubrir la identidad personal (cultural, sexual…) mirando al pasado.

    La asignatura de Ciudadanía, Política y Derecho se desarrolla en un paradigma democrático. La asignatura está orientada al desarrollo de la competencia ciudadana, es decir, a la formación de ciudadanos responsables y colaborativos en la sociedad en la que viven. La metodología que utilizo es diversa, como puede verse en las siguientes imágenes:

    Mi objetivo es ayudar a los alumnos a experimentar la democracia en el aula.

    Para conseguirlo, los alumnos deben poner en práctica pequeñas experiencias que les permitan vivir determinados aspectos de la democracia. Cada profesor de este curso puede exponer libremente los contenidos, y yo me he centrado en la toma de decisiones. Es importante que los alumnos aprendan a ejercitar la escucha activa y a responsabilizarse de sus propias decisiones. En el aula, les asigno diferentes roles de forma rotatoria y fomento el diálogo para llegar a consensos. Promuevo una cultura colaborativa en una clase multinivel en la que todos los alumnos deben triunfar. Los estudiantes se convierten en protagonistas de su propio aprendizaje y, a través del proceso de evaluación, toman conciencia de su crecimiento personal.

    En cuanto a las actividades macro, estudiamos la evolución del poder a lo largo de la historia de la humanidad, los roles positivos y negativos de los ciudadanos, la importancia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la justicia restaurativa actual.

    Nos encontramos en la sociedad de la posverdad y es prioritario enseñar a los alumnos a reconocer las noticias falsas y lo perjudiciales que pueden ser para ellos. Por eso propongo este método basado en la escucha activa para que construyan su propia opinión.

    En cuanto a las actividades fuera de la escuela, creo que es fundamental instruir a los alumnos para que reconozcan los valores de la Unión Europea y explicarles la importancia de la subsidiariedad y lo que la Unión Europea puede ofrecer a los jóvenes. Si esto no se explica en el aula, los alumnos no entenderán qué es la UE y nunca se sentirán europeos.

    Cada año, celebramos el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto siguiendo las instrucciones del Holocaust Memorial Day Trust.

    El pasado 27 de enero, el lema mundial fue “Fragilidad de la libertad”. Algunos centros educativos trabajaron sobre un personaje que luchó por la libertad de las personas. Por ejemplo, mis alumnos eligieron a Josephine Baker e investigaron cómo luchó contra los 10 pasos del genocidio. El 27 de enero, en la ciudad de Flix, tuvo lugar la inauguración de un mural de grafitis con todos los personajes que se estudiaron en Cataluña. Aquí podemos ver otra imagen en el Archivo Histórico de Tarrasa con el historiador Manel Márquez, experto en el estudio de las trágicas inundaciones que tuvieron lugar en Tarrasa en 1962. Mis alumnos investigaron utilizando las fuentes originales de información de ese relevante acontecimiento.

    También soy miembro de la organización Espacio de la Memoria y los Valores Democráticos de Tarrasa. Hemos impulsado el proyecto internacional “Stopersteine” para visibilizar a más de setenta deportados a los campos de concentración nazis.

    Permítanme referirme a algunas actividades futuras que estamos planeando también fuera de la escuela.

    El pasado mes de mayo asistimos a los Actos Internacionales de Recuerdo de las personas liberadas en el campo de concentración de Ebensee, Gusen y Mauthausen. Este viaje se realizó con las familias de los deportados y con alumnos de diversos centros educativos públicos catalanes y valencianos. De hecho, los estudiantes se han comprometido con la asociación sin ánimo de lucro Amical de Mauthausen a que, como contrapartida, darán charlas el próximo curso 24-25 sobre lo aprendido en el viaje a todos los miembros de la red de jóvenes estudiantes Mai Més (“Nunca Más”).

    La democracia se aprende participando, y las actividades en el aula no pueden quedarse solo dentro del aula, deben trasladarse fuera, a la ciudad. Sería deseable que los estudiantes aprendieran a través del diálogo a vivir la democracia, deconstruyendo las noticias falsas y contrastando la información en busca de la verdad.

    La memoria histórica nos enseña que en el respeto a la diversidad está la esencia de la democracia. Por eso, los estudiantes deben interactuar con personas diferentes a ellos y valorar la interculturalidad como una riqueza. Deben generar conocimiento y servir al tejido asociativo de la ciudad.

    En el caso de España, es importante recordar el largo proceso de transición a la democracia y las dificultades para implementar la Ley de Memoria Histórica, aprobada el 31 de octubre de 2007. Es absolutamente necesario proteger a los grupos minoritarios, como LGBTQIA+, la etnia gitana o los grupos religiosos, y combatir el acoso femenino, la pobreza infantil y la de los ancianos, porque la democracia es el gobierno de todos y para todos.

    Por ello debemos rehuir el discurso unívoco desarrollando la pluralidad a partir de las siguientes pautas:

    –Respeto a las opiniones diferentes

    –Valorar la diversidad de opiniones y contrastar su veracidad

    –Aceptar a las minorías y resaltar su valor

    –Traer al aula diferentes asociaciones y enfoques

    –Salir del aula e implicarse en proyectos de Aprendizaje-Servicio

    –Construir redes urbanas de interacción educativa

    –Compromiso, responsabilidad, asunción de roles en las acciones locales

    –Promoviendo la educación en Memoria Histórica

  • Participación democrática del alumnado en los procesos de evaluación interna del centro

    Participación democrática del alumnado en los procesos de evaluación interna del centro

    Por Carla Ruscalleda

    Los centros educativos configuramos sistemas óptimos para el desarrollo de valores democráticos tales como la responsabilidad individual y colectiva, la empatía, la participación, el diálogo, la comunicación no violenta, etc. De este modo, configuramos también un espacio común donde personas con diferentes funciones, intereses y responsabilidades debemos entendernos para alcanzar un objetivo común: el éxito académico del alumnado.

    Este “entendernos” implica conseguir unos principios rectores que guíen la actividad educativa desde un prisma que sitúe la toma de decisiones como una acción colectiva de la que toda la comunidad educativa es protagonista y responsable, así como una actividad educativa basada en procesos de comunicación interpersonal marcados por el respeto.

    ¿Cómo lo podemos hacer? Muchas son las posibilidades de participación democrática que nos ofrece el día a día de un centro educativo. Lo que expondremos es la propuesta que, desde hace años, estamos llevando a cabo en el Instituto Can Puig y en la que vemos claramente cómo se materializa el desarrollo de estos principios, competencias y valores democráticos entre el alumnado mediante su participación a través de las sesiones de evaluación y en la valoración de las metodologías y actitudes del profesorado.

    Con esta propuesta buscamos la intervención y formación del alumnado a través de procesos tan importantes como las mencionadas sesiones de evaluación, el aprendizaje de las normas y la participación democrática en situaciones importantes y reales.

    La intervención del alumnado en los procesos de evaluación interna del instituto tiene lugar en tres niveles de participación democrática:

    En un primer nivel de participación, el alumnado interviene en la evaluación de la metodología y de las actitudes del profesorado: al final de cada trimestre, todo el profesorado, en una de sus sesiones, pasa un documento de Valoración sobre las Metodologías y Actitudes del Profesorado a todos sus estudiantes, que, de forma anónima, valoran aspectos como el enfoque comprensivo del proceso de enseñanza-aprendizaje,  sus habilidades comunicativas y la motivación percibida, aspectos positivos de la manera de hacer que hay que mantener y aspectos que hay que corregir, etc. El profesorado hace un análisis de la información y, posteriormente, procede a una devolución de las conclusiones extraídas, se dialoga y, si procede, se establecen nuevos compromisos tanto por parte de los docentes como del alumnado.

    En un segundo nivel de participación, el alumnado interviene activamente en las sesiones de evaluación trimestrales de acuerdo con dos líneas de actuación:

    Por un lado, cada alumno o alumna hace una autoevaluación de sus actitudes y de su proceso de aprendizaje a partir de un formulario que se ha trabajado en tutoría. El coordinador de nivel expone los resultados en la sesión de evaluación para tener una visión global de aspectos como la motivación del alumnado, tiempo de estudio, relación con los compañeros, comunicación con los docentes…

    Por otro lado, tenemos la misma participación del alumnado en las sesiones de evaluación. Esta participación se prepara en las sesiones de tutoría, en las que los alumnos trabajan por grupos naturales sobre el documento de Preparación de las Sesiones de Evaluación, que se centra en las metodologías del profesorado y en el funcionamiento global del instituto. Posteriormente, el coordinador de nivel reúne a los representantes de cada grupo y elaboran un único documento acordado por todos los representantes de los grupos cooperativos del nivel educativo.

    En la sesión de evaluación, los alumnos exponen las conclusiones a las que se ha llegado sobre las metodologías de las diferentes materias, posteriormente el profesor comparte las aportaciones, explicaciones o compromisos que considera convenientes y, si procede, se insta a volver a tratar los temas en el aula. Posteriormente, los representantes del alumnado trasladan al grupo-clase las conclusiones y lo expresado en la sesión de evaluación.

    Finalmente, en un tercer nivel, y cerrando el ciclo de participación democrática, cada coordinador de nivel expone en el claustro final de cada trimestre los resultados cuantitativos y cualitativos, así como de los aspectos del instituto que deberían mejorarse y los que deberían mantenerse. De esta manera se recoge de forma global todo lo dicho en las sesiones de evaluación de los diferentes niveles educativos por parte de los alumnos y se hace extensivo a todo el profesorado.

    Es así como podemos definir este sistema de participación democrática en la evaluación interna del centro como un ciclo cerrado y transparente basado en la responsabilidad compartida, la comunicación interpersonal y el respeto. Y en el que el alumnado desarrolla habilidades para poder participar democráticamente en la sociedad mediante el desarrollo de competencias tales como el pensamiento crítico, la participación ciudadana, el diálogo y la negociación.

  • Tercer taller nacional del proyecto Democrat: presentación de proyectos piloto locales

    Tercer taller nacional del proyecto Democrat: presentación de proyectos piloto locales

    Por Alba Molas

    El pasado 15 de mayo, desde el proyecto Democrat, organizamos el primer taller de formación del profesorado en colaboración con el Instituto de Desarrollo Profesional (IDP/ICE). Este taller, realizado de manera telemática, reunió a alrededor de 20 personas de diferentes comunidades educativas de Cataluña, España y Latinoamérica.

    Los objetivos de la sesión eran reflexionar sobre los principios de la educación democrática, debatir enfoques transformadores, fomentar el intercambio de experiencias entre el profesorado y presentar los proyectos piloto de los centros educativos que forman parte del proyecto europeo Democrat.

    Durante el taller, se destacó la importancia fundamental de la educación en valores democráticos para la formación de los estudiantes como ciudadanos activos, críticos y comprometidos con la sociedad. Hoy en día, la democracia enfrenta serias amenazas debido a la desconfianza en las instituciones, la desinformación, el negacionismo científico y el discurso de odio. En este contexto, la educación para la democracia se presenta como una medida crucial para mitigar estos riesgos. Entendemos que la democracia no es solo un sistema político, sino una forma de vida basada en el respeto mutuo, la participación activa y el compromiso con los valores de libertad, igualdad y justicia.

    Nuestro enfoque sobre la educación para la democracia es dinámico y adaptable, construyéndose y evolucionando en función de la experiencia con la comunidad educativa. Creemos firmemente que las escuelas son la base sobre la que se construye la sociedad futura y que deben funcionar como laboratorios de práctica democrática, conectadas con los entornos local, global y digital.

    Con estos principios en mente, el taller se centró en los proyectos piloto que se llevarán a cabo en cinco centros educativos de Cataluña. Estos proyectos tienen como objetivo desarrollar intervenciones educativas que integren las competencias definidas en el marco del proyecto Democrat, fortaleciendo así la capacidad de las escuelas para fomentar una cultura democrática auténtica y sostenible.

    Ideas que destacan en las propuestas de los proyectos piloto: 

    • Proyecto “Read Right, Read Rights: Valores democráticos a través de la lectura”

    Este proyecto trata temas sociales, de respeto y sobre minorías, llevándolos a las aulas a través de los cuentos. En esta dirección, la escuela primaria que desarrolla esta iniciativa propone organizar tertulias democráticas sistematizadas como parte de este proyecto educativo. Su objetivo es profundizar en los derechos y deberes de la infancia, incentivando la lectura individual y colectiva, así como la educación en valores de carácter ético-cívico. Basado en los siete principios del aprendizaje dialógico (diálogo igualitario, inteligencia cultural, transformación, dimensión instrumental, creación de sentido, solidaridad e igualdad de diferencias), estas tertulias tienen el objetivo de reflexionar y dialogar sobre valores democráticos a partir de lecturas literarias y no literarias.

    • Proyecto “Consejo de la infancia”

    Este proyecto parte de la idea de que es en la escuela donde el alumnado aprende a convivir, se le enseña a mediar, a dialogar, etc.; y del reconocimiento de que la convivencia en sociedad a veces no es sencilla, especialmente entre comunidades con distintas culturas y formas de pensar. Por ello, con el objetivo de fomentar la cohesión, el sentido de arraigo y de comunidad, la escuela de un pequeño pueblo rural junto con el gobierno municipal, plantea la creación de un Consejo de la Infancia: un espacio de participación donde el alumnado, a través del diálogo y la escucha, tome conciencia de las decisiones que les implican, tanto a ellos como al pueblo en general. El Consejo de la Infancia también tiene el reto de reunirse periódicamente para exponer los problemas y hacer propuestas a nivel de escuela/municipio.

    • Proyecto “Participación democrática del alumnado”

    Partiendo del convencimiento de que la democracia empieza en el aula, surge en un instituto de secundaria un proyecto de participación del alumnado en las sesiones de evaluación y la valoración de las metodologías y actitudes del profesorado, en el que llevan trabajando desde hace muchos años. La finalidad es mejorar la practica tutorial y docente a través de la mejora de las habilidades comunicativas y las competencias emocionales del profesorado y el alumnado. Se trata de escuchar sus opiniones y demandas, estableciendo un dialogo con el profesorado para mejorar la convivencia y el proceso de enseñanza-aprendizaje. El alumnado tiene mucho peso tanto en la sesión de evaluación como en las metodologías docentes porque constantemente está interactuando.

    • Proyecto “KAOS”

    Este proyecto interdisciplinario tiene el objetivo de fomentar el espíritu crítico frente a situaciones políticas, sociales, económicas y culturales antidemocráticas, pues considera que es más necesario que nunca en el clima actual. Es por ello que trabaja en los valores democráticos de justicia, igualdad y solidaridad, dando a conocer situaciones de crueldad humana en el siglo XX y en la actualidad. A su vez, el alumnado trabaja la ciudadanía responsable participando y tomando conciencia ante un problema global o local, comprometiéndose en diversas actividades vinculadas con la memoria histórica, compartiendo este conocimiento con la ciudadanía, abriendo la escuela al barrio, a las entidades y realizando charlas con las asociaciones. En otras palabras, se promueven actitudes e ideales democráticos al relacionar el conocimiento adquirido a la práctica dentro y fuera de la escuela.

    • Proyecto “Memoria histórica”

    Como algunos profesionales docentes apuntan, las “actitudes antidemocráticas, que se observan entre el alumnado en buena parte se deben al desconocimiento que tienen acerca del pasado”. Es por ello que el centro de secundaria que lidera el proyecto implementó hace años un proceso de adquisición de la memoria histórica a través de la memoria oral y las generaciones del franquismo, y la ética, cultura y valores desde la filosofía. Ahora quieren dar un paso más allá con este trabajo que se ha ido realizando desde las tutorías, impregnando todo el centro para que el alumnado participe de forma activa en la transmisión del conocimiento adquirido y la propia experiencia en valores democráticos y lo comparta con el resto de la comunidad.

    Para dar soporte y afianzar el proyecto sobre memoria histórica, y que no dependa del mayor o menor grado de interés y compromiso (del equipo directivo o profesorado), se ha buscado la complicidad y la alianza con otros centros educativos del municipio, con personas expertas en este tema, con asociaciones y entidades, a fin de divulgar experiencias y hacer visibles fenómenos democratizadores a toda la ciudadanía

    • Proyecto “Delegados medioambientales”

    Existe un nexo de unión entre democracia y sostenibilidad. La democracia es participativa y colaborativa y puede favorecer el tránsito hacia una sociedad sostenible que adopte un estilo de vida sostenible y ecosocialmente responsable.

    A ello quiere contribuir el alumnado de un instituto de secundaria a través de la figura de los delegados medioambientales, fomentando el compromiso y la responsabilidad mediante la toma de decisiones sobre cómo actuar ahora y en el futuro ante los grandes desafíos medioambientales. Las experiencias sobre las diversas actuaciones que se llevan a cabo tanto en el centro educativo como en el municipio, se presentan en Foros intercentros organizados por la Agenda 21 Escolar y la Red de Escuelas para la Sostenibilidad de Cataluña (XESC).

    En conclusión, ante un escenario preocupante, de situaciones antidemocráticas, injusticia social, violación de los derechos humanos y cambio climático, entre otros desafíos, el aprendizaje de valores democráticos y el compromiso cívico entre los estudiantes es muy necesario. En este sentido, las propuestas presentadas en este taller van dirigidas a fomentar la participación del alumnado, el pensamiento crítico y el compromiso comunitario dentro y fuera de la escuela, porque la democracia se aprende practicándola en el día a día y es a través de la experiencia como los estudiantes pueden experimentar el impacto de sus acciones.

    En el trasfondo de las acciones está formar ciudadanos activos y comprometidos en sus comunidades y más allá de ellas, aprendiendo derechos y deberes de la infancia a través de la lectura, participando democráticamente en el aula, valorando el propio proceso de enseñanza-aprendizaje, creando un consejo de la infancia como espacio de encuentro entre distintas comunidades, conociendo y valorando de forma crítica el pasado para cambiar actitudes antidemocráticas y considerando la conexión que hay entre democracia y sostenibilidad para abordar los desafíos ambientales de forma responsable.

    En los próximos meses se planificarán nuevos talleres en los que se mostrarán los avances y los resultados de estos proyectos. Además, se presentarán otros proyectos piloto que se están desarrollando en los otros cinco países en los que Democrat está trabajando en el fomento de la Educación para la Democracia.

  • Fomento de la Educación Democrática: conclusiones clave del taller transnacional Democrat en Dublín

    Fomento de la Educación Democrática: conclusiones clave del taller transnacional Democrat en Dublín

     

    Descripción del taller transnacional Democrat

    Los días 6 y 7 de junio de 2024 se celebró en la Dublin City University (DCU) el taller transnacional Democrat, cuyo objetivo era mejorar la educación democrática en Europa reuniendo a educadores, investigadores y responsables políticos para debatir y perfeccionar estrategias de promoción de la democracia a través de la educación. Este taller, financiado por las Acciones de Coordinación y Apoyo del programa Horizonte Europa de la Unión Europea, en virtud del Acuerdo de Subvención N.º 101095106, presentó enfoques innovadores y fomentó la colaboración para mejorar las competencias democráticas en los entornos educativos.

    Resumen del día 1: jueves 6 de junio

    Sesiones innovadoras sobre educación democrática

    El primer día estuvo repleto de sesiones centradas en el fomento de la educación democrática a través de diversos enfoques innovadores. El evento comenzó con un cálido discurso de bienvenida a cargo de la profesora Charlotte Holland, vicedecana del Instituto de Educación de la DCU. A continuación, el equipo irlandés presentó la agenda del día, asegurándose de que los participantes estuvieran bien preparados para las sesiones colaborativas que se avecinaban.

    La mañana se estructuró en tres sesiones grupales paralelas, cada una centrada en diferentes aspectos de la educación democrática:

    Grupo 1: Formación de profesores y Educación medioambiental

    • Formación de profesores: Emma Kostiainen, Saara Tujula y Matti Rautiainen, de la Universidad de Jyväskylä (Finlandia), hablaron sobre métodos innovadores en la formación de profesores.

    • No hay democracia sin…: Piotr Walda presentó los elementos fundamentales necesarios para la democracia.

    • ​​Delegados medioambientales: Joan Martorell Masó, del instituto Dolors Mallafrè i Ros (Villanueva y Geltrú), y Notus, también de España, destacaron el papel de la educación medioambiental en el fomento de los valores democráticos.

    • Una educación que apoya la democracia: una presentación en vídeo de la Universidad de Tallin (Estonia) mostró diversas perspectivas sobre la integración de los principios democráticos en la educación.

    Grupo 2: Alfabetización y derechos humanos en la educación

    • Leer bien, leer derechos: Claudia Soler Laborda, de la escuela Carrilet (Palafrugell), y Notus hicieron énfasis en la alfabetización como piedra angular del compromiso democrático.

    • Derechos humanos y democracia: Olga Klotz habló sobre la intersección de la educación en derechos humanos y la participación democrática.

    • Y la historia es…: Graham Carroll y el equipo irlandés discutieron técnicas narrativas en la enseñanza de la democracia.

    • ​​Un ejemplo de aprendizaje basado en proyectos desde Estonia: Maarja Hallik, de la Universidad de Tallin, compartió un ejemplo práctico de aprendizaje basado en proyectos que apoya la educación democrática.

    Grupo 3: Enfoques interdisciplinares de la democracia

    Proyecto interdisciplinar KAOS: Gemma Saladrigues Roselló, del colegio El Carme (Lérida), y Notus exploraron los enfoques interdisciplinares de la educación para la democracia.

    • ​​Presupuestos participativos escolares: Anna Dela analizó cómo los presupuestos participativos en las escuelas pueden enseñarnos procesos democráticos.

    • Empatía en acción: Derek Cleary y el equipo irlandés presentaron la importancia de la empatía en la educación democrática.

    • “Línea de opinión”: Maarit Jõemägi, de la Universidad de Tallin, presentó una plataforma para las opiniones de los estudiantes y la participación democrática.

    Actividades vespertinas: Mejorar los proyectos de educación democrática

    La tarde se dedicó a perfeccionar los proyectos de promoción de la educación democrática. Después de una pausa para tomar café, los participantes se reunieron en sus grupos paralelos para afinar sus proyectos. Esta sesión permitió profundizar en los debates y perfeccionar las ideas, garantizando que cada proyecto estuviera bien desarrollado y listo para su presentación.

    Presentación de proyectos y retroalimentación

    Los participantes presentaron sus proyectos destinados a fomentar la educación democrática. Tras el almuerzo, la persona a cargo de cada grupo presentó su proyecto ante toda la asamblea. Estas presentaciones se dividieron en dos sesiones, con retroalimentación de los ponentes para mejorar el proceso colaborativo.

    • Primera sesión: se presentaron y discutieron los primeros seis proyectos.

    • Segunda sesión: se compartieron los proyectos restantes, seguidos de una sesión de retroalimentación.

    Reflexiones clave sobre educación democrática

    Los ponentes principales destacaron la importancia de integrar la educación democrática en las escuelas. La jornada concluyó con interesantes debates dirigidos por el Dr. Aidan Clifford, que relacionó los proyectos con el Marco de Competencias Democráticas del Consejo de Europa. A continuación, la profesora Amelia Lopes, asesora internacional del proyecto Democrat, ofreció una charla en la que compartió su experiencia sobre educación cívica y reforma educativa en Portugal.

    Eventos sociales y networking

    Por la noche, los participantes tuvieron la oportunidad de relajarse y hacer contactos durante una cena optativa en un restaurante local, seguida de una copa en un pub cercano.

    Perspectivas de futuro

    El taller transnacional Democrat celebrado en Dublín proporcionó una rica plataforma para el intercambio y la colaboración. Subrayó la importancia de integrar los principios democráticos en la educación y mostró una variedad de enfoques innovadores de toda Europa. A medida que los proyectos continúan evolucionando, mantienen la promesa de fomentar comunidades más democráticas, inclusivas y comprometidas.

     

     

     

     

     

     

     

  • ¿Qué ocurre cuando se corrompe el poder judicial?

    ¿Qué ocurre cuando se corrompe el poder judicial?

    Por Karsten Krüger

     

     

    La calidad de un sistema democrático liberal se define, entre otros criterios, por la separación de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Estos deben ser independientes y actuar en el interés general de la sociedad.

    Recientemente hemos sido testigos de sendos ataques a la separación de poderes tanto en Polonia como en Israel, cuyos ejecutivos han pretendido limitar la independencia del sistema judicial.

    Asimismo, en un reciente artículo sobre el periodista José Rubén Zamora, fundador de El Periódico de Guatemala, condenado por lavado de dinero y encarcelado desde hace varios años, el diario El País[1] reportaba que “diversos organismos internacionales han criticado ‘graves violaciones procesales’ en un caso que consideran un claro ataque a la libertad de expresión” por haber denunciado la corrupción de los gobiernos guatemaltecos y por su postura crítica con el sistema oligárquico y corrupto del país, que también ha infiltrado su sistema judicial.

    Ante esta lectura, cabe preguntarse cómo perseguir la corrupción generalizada de un sistema jurídico usando mecanismos jurídicos.

    En el caso de Guatemala, la nación centroamericana ha pasado de tener “uno de los mecanismos más exitosos para combatir la corrupción y el crimen organizado”[2] a convertirse en un país en el que el sistema de justicia es “un brazo represivo para asfixiar a quienes buscan decir la verdad, investigan y promueven la libertad de expresión”[3]. Está también el caso de Ecuador, donde el narcotráfico ha conseguido infiltrarse tanto en la administración pública como en la policía, el ejército y la judicatura.

    El auge del narcotráfico y su impacto en la sociedad se observa también en algunos miembros de la UE, como los Países Bajos, Bélgica y algunos países escandinavos, lo que sugiere un creciente riesgo de corrupción tanto entre la policía como entre la judicatura.

    El asunto de la judicatura es especialmente sensible, dado que es la institución estatal que debe perseguir, por ejemplo, los casos de corrupción. ¿Quién persigue y condena a los corruptos cuando la judicatura misma es corrupta? ¿Quién persigue a los jueces y fiscales corruptos si la corrupción es un fenómeno endémico en el Estado?

    Se podría poner otro ejemplo histórico, esta vez de índole político: en el régimen nacionalsocialista de Alemania, hubo muchos jueces que cumplieron con los mandatos del régimen no por obligación, sino por convicción, y muchos de ellos siguieron siendo jueces después de la derrota del régimen nacionalsocialista.

    En otras palabras: el sistema jurídico es la parte más sensible del sistema democrático por el simple hecho de que su función es impartir justicia y de que debe vigilar la calidad del sistema legislativo y del sistema ejecutivo. La cuestión es cómo se controla la calidad del sistema jurídico.

     

     

     


    [1] Arroyo, L. (18/02/2024). José Rubén Zamora, el cuarto poder tras las rejas en Guatemala: “No me voy a dejar vencer”. El País. https://elpais.com/america/2024-02-18/jose-ruben-zamora-el-cuarto-poder-tras-las-rejas-en-guatemala-no-me-voy-a-dejar-vencer.html

    Arroyo, L. (14/05/2024). José Rubén Zamora, periodista preso en Guatemala, premiado con el Reconocimiento a la Excelencia de la Fundación Gabo. El País. https://elpais.com/comunicacion/2024-05-14/la-fundacion-gabo-otorga-el-reconocimiento-a-la-excelencia-2024-a-jose-ruben-zamora-periodista-encarcelado-en-guatemala.html

    [2] Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) de la ONU.

    [3] Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA).

    Véase también:

    Marcos González Díaz (19 de Junio 2023). Cómo Guatemala pasó de ser un ejemplo contra la corrupción a criminalizar a jueces, periodistas y candidatos políticos. BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/articles/cw8ld1799d3o

     

  • Laboratorios vivientes: un camino hacia la educación democrática

    Laboratorios vivientes: un camino hacia la educación democrática

    Por Ebru Eren y Benjamin Mallon

    En un mundo que cambia tan deprisa, fomentar los valores democráticos y el compromiso cívico entre los jóvenes es más importante que nunca. A medida que las sociedades enfrentan desafíos complejos, como el cambio climático, la pobreza, las violaciones de derechos humanos, las amenazas a la ciberseguridad, las desigualdades educativas, el aumento de la población y la contaminación, las crisis migratorias y de refugiados, la inestabilidad y los conflictos políticos, las pandemias, la inteligencia artificial, la pérdida de biodiversidad y otras, resulta vital dotar a las personas, especialmente a las jóvenes, de herramientas para participar activamente en la democracia. Los laboratorios vivientes (living labs) son un método prometedor. Pero ¿qué son y cómo pueden promover la educación democrática? Exploremos este concepto y el papel que pueden desempeñar en Irlanda.

    Entendiendo los laboratorios vivientes

    Los laboratorios vivientes son plataformas dinámicas para la innovación y la resolución colaborativa de problemas. Abordan entornos del mundo real en los que diversas partes interesadas trabajan juntas para desarrollar, probar y mejorar soluciones a desafíos complejos. Estos entornos actúan como laboratorios vivos, permitiendo la aplicación práctica de ideas, fomentando el aprendizaje mutuo y permitiendo la mejora continua.

    En el contexto de la educación, los laboratorios vivientes ofrecen una oportunidad única para reinventar la experiencia de aprendizaje y cultivar valores democráticos entre los estudiantes. Al reunir a expertos, profesionales y jóvenes, estos laboratorios facilitan el diálogo, la colaboración y la innovación. Los participantes pueden involucrarse en actividades prácticas, intercambiar ideas, explorar nuevos enfoques pedagógicos y reflexionar sobre sus roles como ciudadanos activos en una sociedad democrática.

    El contexto irlandés: un plan para los laboratorios vivientes

    La Dublin City University es el socio irlandés del proyecto “Democrat: Educación para una ciudadanía democrática responsable” (financiado por el programa Horizonte Europa), que explora la integración de la “Educación para la democracia” en los sistemas educativos de la UE. Como parte del proyecto, se ha creado un laboratorio viviente irlandés en la Dublin City University. El proyecto, que se desarrollará entre 2023 y 2026, llevará a cabo seis talleres de tipo laboratorio viviente centrados en diferentes aspectos de la educación para la democracia. Estos talleres brindan una plataforma para que los expertos identifiquen desafíos, desarrollen soluciones y realicen investigaciones para la creación de un marco conceptual de educación para la democracia. El laboratorio viviente irlandés involucra a diversas partes, incluidos docentes, formadores de docentes, investigadores, responsables políticos y jóvenes. Este enfoque inclusivo fomenta la colaboración y la cocreación, promoviendo un sentido de propiedad y responsabilidad colectiva.

    El núcleo de la iniciativa laboratorios vivientes es la creación conjunta de un marco conceptual de educación para la democracia que abarque conceptos como “democracia”, “participación política”, “desarrollo sostenible” y “ciudadanía responsable”. A través de la colaboración multidisciplinaria, las partes interesadas desarrollarán un sólido marco conceptual que oriente el diseño curricular y las prácticas de enseñanza. Además, los laboratorios vivientes servirán como plataforma de investigación para comprender las experiencias de los participantes y el impacto de las iniciativas de educación democrática. Esta investigación definirá estrategias efectivas para promover los valores democráticos y el compromiso cívico entre los jóvenes. Además de la investigación, los laboratorios vivientes pondrán en marcha proyectos piloto locales, que permitirán a los estudiantes participar en actividades prácticas que promuevan los valores democráticos y la ciudadanía activa. Estos proyectos adaptarán el plan de estudios a los contextos locales e incorporarán métodos de enseñanza innovadores.

    En conclusión, los laboratorios vivientes ofrecen un enfoque prometedor para la educación democrática, proporcionando una plataforma para la colaboración y la innovación. A través de la participación y la investigación inclusivas, estos laboratorios tienen el potencial de dar forma al futuro de la educación democrática, empoderando a los jóvenes para que sean ciudadanos activos y comprometidos en sus comunidades y más allá de ellas.

  • Una perspectiva global sobre la ciudadanía democrática responsable

    Una perspectiva global sobre la ciudadanía democrática responsable

    Por Georgios Kostakos*

    La noción moderna de “ciudadanía” está relacionada con el Estado nación y surgió en gran medida de la lucha por los derechos civiles en las sociedades occidentales. En los últimos años, el término “ciudadanía” o “ciudadano” suele utilizarse en un sentido más amplio: informalmente, como en “ciudadano del mundo”, o incluso formalmente, como en “ciudadano de la Unión Europea”. Sin embargo, ¿puede haber conceptos, actitudes y modalidades de ciudadanía con respecto a instituciones cuasisoberanas o supranacionales, tanto a nivel regional (por ejemplo, la UE) como mundial (por ejemplo, las Naciones Unidas) o los términos “ciudadano” y “ciudadanía” se utilizan metafóricamente en tales casos?

    Veamos algunos aspectos clave de la ciudadanía para explorar si también se aplican a instituciones más allá del Estado nación. El principal documento de referencia, con el que a menudo se presta juramento de ciudadanía y/o de servicio público, es la constitución del Estado. ¿Existe tal cosa en el contexto global de la ONU y en el contexto regional de la UE? En realidad, el documento fundacional de la ONU es la Carta de las Naciones Unidas, que tiene algo de evangelio, pero no se la suele tener muy en cuenta. Junto con la Carta, la Declaración Universal de los Derechos Humanos completa el dúo constitucional nuclear del sistema de gobernanza mundial posterior a la Segunda Guerra Mundial. Puede que la UE no cuente con una constitución como tal (los intentos de dotarla de una han fracasado hasta ahora), pero sus “acuerdos fundacionales”, incluidos los tratados de Roma, Maastricht y Lisboa, desempeñan este papel y son una referencia clara para sus ciudadanos.

    Una determinada historia de la creación o “mito fundacional” también forma parte de la herencia compartida que determina la ciudadanía en el nivel del Estado nación. Puede ser la lucha de liberación contra una potencia colonial o la lucha por los derechos del pueblo contra una monarquía o una oligarquía. La épica de la Segunda Guerra Mundial desempeña ese papel tanto para la ONU como para la UE, ya que su creación fue parte del esfuerzo por evitar que se repitiera tal carnicería y destrucción, tanto en el mundo en su conjunto como en el continente europeo.

    El sentido de identidad y solidaridad es otro aspecto clave de la ciudadanía a nivel estatal. Pero ¿es igual de evidente en los niveles regional y global? La respuesta es positiva, si se tiene en cuenta el “paquete de ciudadanía de la UE”, que incluye varios textos legales y disposiciones administrativas en apoyo de los derechos de las personas que ostentan la ciudadanía de cualquiera de los países de la UE, junto con un conjunto de programas de financiación que distribuyen dinero a agricultores, artistas, investigadores y muchos otros grupos en toda la UE. Los diversos instrumentos internacionales en materia  de derechos humanos, el trabajo de instituciones como el Consejo de Derechos Humanos y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, así como los mecanismos multilaterales de financiación del sistema de las Naciones Unidas, como el PNUD, UNICEF, el Banco Mundial, el  FIDA, el Fondo Verde para el Clima, etc., también desempeñan el mismo papel a nivel mundial, aunque con márgenes financieros mucho más estrechos.

    Otro nivel de gobernanza que ha surgido recientemente pero que no puede ser ignorado es el del ciberespacio. Un gran número de personas, en particular los jóvenes, pasan en línea gran parte de su tiempo, de sus vidas. El término “ciberciudadano” o “ciudadano digital”ha adquirido un significado de facto y también debe ser tenido en cuenta cuando se habla de ciudadanía más allá del Estado nación.  ¿Cuál es la fuente de legitimidad y “soberanía” en el ciberespacio? No existe ningún documento fundacional como tal, ni tampoco ningún mito fundacional unificador. Uno tiene que dirigirse a los “reinos cibernéticos” individuales para obtener los documentos fundacionales y las narrativas de las superpotencias digitales como Google, Microsoft, Facebook/Meta o X (anteriormente conocida como Twitter), o a los muchos “principados” más pequeños y comunidades de todo tipo que ofrecen un sentido de identidad y solidaridad a grupos de personas de ideas afines.

    En conclusión, los seres humanos de hoy tienen que lidiar con muchas identidades y ciudadanías superpuestas, que pueden considerarse complementarias, a menos que algo salga mal en las relaciones entre los diversos niveles de gobernanza en los que se basa cada una de ellas. Si bien la ciudadanía a nivel estatal sigue siendo la más definitoria para el individuo, sobre todo debido a los documentos de nacionalidad y a los acuerdos de aplicación que se mantienen a ese nivel, otras ciudadanías o “metaciudadanías” se están convirtiendo cada vez más en el “foco” de la lealtad y el compromiso. Ningún currículo de Educación para la Democracia (EpD), ni siquiera controlado por las autoridades estatales como parte de los sistemas educativos nacionales, puede ignorar las nociones y prácticas emergentes más amplias de ciudadanía a nivel regional, global y digital. Deben ser tenidas en cuenta y armonizadas para alcanzar el objetivo compartido del bienestar individual y social, la seguridad humana y la resiliencia en todos los niveles y fronteras.

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    * Basado en una presentación realizada por el Dr. Georgios Kostakos en la Conferencia General de la ECPR 2023, Universidad Carolina, Praga, 7 de septiembre de 2023.

    Georgios Kostakos es cofundador y director ejecutivo de la Fundación para la Gobernanza Global y la Sostenibilidad (FOGGS), con sede en Bruselas, que se centra, entre otras cosas, en la ética de la gobernanza mundial y en una nueva narrativa de la globalización, el establecimiento de un Consejo Mundial de Resiliencia y el replanteamiento de la educación para la era digital. Alrededor de la mitad de su experiencia laboral de treinta años se ha centrado en la ONU, incluida la Oficina Ejecutiva del Secretario General de la ONU, el Panel de Alto Nivel sobre Sostenibilidad Global y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

  • El informe ICCS

    El informe ICCS

    El 28 de noviembre se publicaron los resultados del ciclo 2022 del Estudio Internacional sobre Educación Cívica y Ciudadana (ICCS), un estudio llevado a cabo en 22 países y dos regiones de referencia alemanas. En la muestra se incluyen 19 países: 16 de la Unión Europea, dos de Sudamérica y uno de Asia.

    Solo tres países del proyecto Democrat fueron incluidos en el estudio. La región de Renania del Norte-Westfalia, en la que opera Democrat, es una de las dos regiones referentes de Alemania. En la encuesta de 2016 también participaron 14 países y 13 en la del año 2009. Entre ellos, Estonia, el único país Democrat.

    Los contextos nacionales de los países varían enormemente en sus características educativas, políticas y económicas, así como en su posición en el Índice de Democracia Liberal y el Índice de Percepción de la Corrupción. También se observan diferencias en el grado de autonomía de las escuelas y en los enfoques de la educación cívica.

    De modo resumido y sin entrar en su detalle, algunos de los principales resultados del estudio son:

    a) En la mayoría de los países, los tres objetivos más importantes de la educación cívica y ciudadana son: la promoción del pensamiento crítico e independiente del alumnado; la promoción del conocimiento del alumnado sobre los derechos y responsabilidades de la ciudadanía; y la promoción del respeto y la protección del medio ambiente por parte del alumnado.

    b) El conocimiento cívico del alumnado aumentó entre los años 2009 y 2016; luego disminuyó.

    c) La percepción de haber aprendido sobre cuestiones cívicas en la escuela tiende a asociarse negativamente con el conocimiento cívico del alumnado en muchos países.

    d) Solo existe una débil asociación entre el compromiso cívico y el conocimiento cívico, y una asociación moderada con el interés cívico.

    e) Las mujeres muestran niveles más altos de conocimientos cívicos, pero su participación política activa esperada es ligeramente inferior a la de los hombres.

    f) Los estudiantes con un estatus socioeconómico familiar más alto muestran un mayor conocimiento cívico.

    g) Un clima de apertura al debate en el aula y las experiencias del alumnado con la votación en el colegio tienden a relacionarse positivamente con el aprendizaje cívico y la participación prevista en la sociedad.

    Estas conclusiones son relevantes para Democrat y su concepto de Educación para la Democracia, pues demuestran que:

    1. La adquisición de conocimientos cívicos no conduce necesariamente a un compromiso cívico positivo.
    2. Es más probable que el compromiso cívico positivo sea promovido por la experiencia cívica en las aulas y escuelas que por la adquisición de conocimientos.
  • Promover la innovación educativa (de nuevo)

    Promover la innovación educativa (de nuevo)

    El Digital with Purpose Movement (Movimiento Digital con Propósito), una iniciativa de la Global Enabling Sustainability Initiative (GeSI), celebró su segunda cumbre los días 27, 28 y 29 de septiembre 2023. La GeSI es una organización multisectorial, abierta e inclusiva impulsada por empresas líderes mundiales. GeSI cree que los negocios responsables, con la sostenibilidad digital como elemento central, serán la estrategia empresarial de mayor éxito en los próximos años. Los Digital with Purpose Global Summits tienen como objetivo situar la innovación y las soluciones digitales en el centro de la agenda de sostenibilidad, y la sostenibilidad en el centro de la agenda digital. La cumbre DwP 2023 se centró especialmente en la biodiversidad, las ciudades inteligentes y sostenibles y la educación.

    En el ámbito de la educación, Karsten Krüger, como coordinador de Democrat, fue invitado como ponente a la sesión: “Contribuyendo al Movimiento DwP en los Sectores de la Educación y el Aprendizaje Permanente – La Agenda de Acción”. También presentó el proyecto Democrat en el espacio de innovación.

    El Manifiesto de la Educación de la cumbre DwP aboga por responder al reto de la rápida transformación digital promoviendo un cambio profundo en la educación, en el que la educación para la ciudadanía debe desempeñar un papel fundamental. Se promueve una cooperación público-privada más estrecha para alcanzar objetivos ambiciosos como:

    a) Garantizar el acceso universal a la educación y preparar a cada alumno para un mundo digital en constante transformación.

    b) Promover las prácticas innovadoras de enseñanza y aprendizaje que están surgiendo en distintas partes del mundo, reduciendo así la brecha social en el acceso a las competencias y herramientas de aprendizaje pertinentes. Esto requiere una mayor inversión en educación.

    c) Promover métodos de aprendizaje que hagan hincapié en la inteligencia emocional, la adaptabilidad social y la alfabetización digital en lugar del aprendizaje memorístico.

    Estos objetivos están en consonancia con el proyecto Democrat. Su visión europea de la educación para la democracia propugna el fortalecimiento de una ciudadanía democrática responsable para todos mediante la promoción de métodos innovadores de enseñanza y aprendizaje que fomenten la participación solidaria y la deliberación en la toma de decisiones colectivas vinculantes entendiendo la democracia no sólo como un sistema político formal sino también como un orden social. Eso requiere nuevas competencias digitales para distinguir entre desinformación e información fidedigna y competencias para defender los procesos democráticos incluso en situaciones adversas.

    Para más información, véase: Digital as an enabler to improve the education system.